Risotto de champiñones con tomate deshidratado y crujiente de jamón

El risotto es una tradicional receta del norte de Italia bastante sencilla de realizar y que, más que otra cosa, implica una técnica de cocción. Más allá, las posibilidades son infinitas.

Vaya por delante que no soy muy fan de los risottos por aquello de su textura y porque muchas veces me resultan empachosos con el queso y la mantequilla tan presentes. Sin embargo, la forma de cocer el arroz, aportando sólo el caldo "que pide" o que es capaz de absorber, me parece ideal para cualquier nivel de cocinilla que esté dispuesto a estar 20 minutos atento.

Yo he prescindido de añadir mantequilla al final, así, sin más. Sólo la he puesto al principio. Los más puristas a lo mejor me dicen que entonces no es un risotto. Vale, pues añadidle mantequilla, yo no lo hago, prefiero no hacerlo.

Luego está la cuestión de los arroces. Las variantes más utilizadas son arborio, carnaroli o vialone nano. Todas ellas tienen como característica común su capacidad para "soltar" almidón durante el proceso de cocción, lo cual ayuda a crear una textura cremosa. Además absorben sabores y son de grano corto. Si no puedes hacerte con una de estas variedades, utiliza arroz bomba y así los puristas pondrán el grito en el cielo y alguno se infartará (venga va, es cierto, no suelta tanto almidón). Eso sí, nunca utilices un arroz de grano largo, que el tuneo tiene un límite.

Risotto de champliñones, tomate deshidratado y crujiente de jamón







Ingredientes: