Rollitos de canela y manzana

Este mes toca entrada dulce. ¡Por si no teníamos poco con el turrón y los polvorones! Además una receta dulce muy acorde con el invierno. ¡Rollitos! Los rollos tradicionales están rellenos de canela, pero para poder usar un poco la imaginación podíamos elegir el relleno. La verdad es que otra vez he vuelto a tirar por lo tradicional y he conservado el relleno de canela, añadiendo manzana. Quedan buenísimos y es una receta muy sencilla de hacer. Os la recomiendo para que la incluyáis en vuestro menú navideño




Ingredientes para 6 rollitos

Masa

400g de harina de fuerza

7g de harina seca de panadería o 20g de levadura fresca

50ml de agua templada

50g de mantequilla derretida

1 huevo

100ml de leche templada

30g de azúcar

1 cucharadita de pasta de vainilla

1 pizca de sal


Relleno

1 manzana

30g de azúcar

30g de azúcar moreno

50g de mantequilla derretida


Glaseado

100g de azúcar glass

100g de queso de untar

20ml de agua





Pasos

En primer lugar vamos a ponernos con la masa. Echamos la levadura en un vaso con el agua tibia, removemos y dejamos reposar 10 minutos

Mezclamos los ingredientes de la masa en un bol: harina, el agua con la levadura, la leche, la mantequilla derretida, la vainilla, el huevo y una pizca de sal. Yo tengo una amasadora, si es vuestro caso, utilizar el gancho y amasar unos 3 minutos. Veréis que rápidamente se forma una masa bastante consistente.



Si no tenéis este maravilloso aparato toca remover a mano durante unos 10 minutos, hasta obtener una masa uniforme y consistente

Ponemos la masa en un bol y la tapamos con un trapo húmedo o con film transparente. Dejamos reposar 1 hora hasta que doble de tamaño

Estiramos la masa con un rodillo sobre una superficie enharinada. Le damos forma rectangular (más o menos)

Con un pincel de cocina extendemos la mantequilla derretida. Mezclamos los dos tipos de azúcar y la canela y espolvoreamos sobre la mantequilla. Partimos la manzana en tacos muy pequeños y repartimos sobre la masa. Intenta llegar hasta los bordes de arriba y abajo y así no será el rollito sin relleno que nadie quiere coger. Deja sin rellenar un cm de uno de los laterales para poder cerrar el rollito



Enrollamos la pasta y la cortamos en partes de unos 3 dedos de grosor. A mi me salieron 6 rollitos, aunque esto dependerá de cuanto hayáis estirado la masa.



Los colocamos en una fuente apta para horno, los tapamos con un trapo o film transparente y volvemos a dejar reposar 1 hora



Horneamos con el horno precalentado a 200ª durante 20 minutos, hasta que estén bien dorados

Mientras tanto vamos preparando el glaseado. Es tan sencillo como mezclar todos los ingredientes hasta obtener un glaseado homogéneo y un poco líquido (no demasiado) para poder extenderlo fácilmente sobre los rollitos

Sacamos la bandeja del horno y extendemos el glaseado. Recomiendo servirlos templados. Además de como postre, son ideales para el desayuno o la merienda



No olvidéis visitar el resto de recetas del desafío. Como yo me he decantado por el relleno tradicional tengo muchas ganas de ver qué han hecho el resto de compañeras y tomar ideas