Esta receta fue una de las primeras que publiqué en el blog, haciendo cambios de tamaño en las fotos apareció de nuevo en borradores y no he logrado que aparezca como publicada.
Vuelvo a ponerla de nuevo y os recuerdo que no dejéis de cocinarla por lo fácil y rica que queda.
Igualmente podéis utilizar pechugas de pollo aunque los traseros siempre os quedaran mas jugosos.
Espero que os guste.
Ingredientes para 6 personas: 1.500grs. de traseros de pollo (limpios de piel y huesos). 3 puerros. 4 o 5 zanahorias. 100 grs. de jamón serrano. 1 vaso de vino oloroso seco. Pimienta molida. 1 hojita de laurel. Aceite de oliva y sal. 1 cucharada de harina. Elaboración: Aunque nos hayan limpiado los traseros, terminamos de quitar los restos de grasa que le puedan haber quedado, y los salpimentamos. En una cazuela ponemos el aceite y echamos un puerro y dos zanahorias, que habremos cortado a trozos muy pequeñitos. Lo rehogamos y cuando ya estén pochados le echamos el jamón también cortado a trocitos. Le damos unas vueltas y lo probamos de sal. Dejamos templar.Vamos poniendo una cucharada del sofrito a cada filete y lo enrollamos con hilo de cocinar.
Una vez que tengamos todos los filetes rellenos, los sellamos un poco en el aceite que dejamos en la cazuela y los sacamos. Si vemos que nos ha quedado muy poco aceite, le agregamos un poco más y rehogamos los otros dos puerros y las zanahorias troceadas.
Le echamos la cucharada de harina y la cocinamos. Le agregamos el vino y lo pasamos todo por la batidora (si nos gusta encontrarnos trocitos lo dejamos tal cual). Echamos los rollitos en la cazuela, cubrimos de agua y rectificamos de sal y pimienta. Le ponemos la hojita de laurel y lo dejamos cocer hasta que se pongan tiernos.
Los podemos servir con patatas o con verduritas rehogadas. Listos para comer.
Nota: naturalmente antes de servir quitamos el hilo de cocinar.