Hoy os traigo la receta de unas riquísimas roscas de naranja. Es una receta muy fácil y las roscas resultan tiernas, esponjosas y bien aromatizadas. Estas roscas de naranja se suelen preparar mucho en la cuaresma y en semana santa ya que es un dulce especifico para estas fechas. Pero también se pueden preparar durante todo el año. A continuación, os voy a enseñar como las hice yo. Ingredientes: -250 g de harina común -250 g de harina de fuerza -150 g de azúcar -20 g de levadura química -100 ml de aceite de oliva suave o de girasol -100 ml de zumo de naranja -50 ml de licor de anís -2 huevos -10 ml de esencia de vainilla -Ralladura de una naranja
-Ralladura de medio limón
Modo de preparar: Se tamiza la harina con un tamiz o bien con un colador. Luego se forma un hueco en una parte del recipiente para poder añadir los ingredientes. Y se empieza con añadir el aceite, luego el zumo de naranja, el licor de anís, la esencia de vainilla, los huevos, la ralladura de naranja y también la ralladura de limón y el azúcar. A continuación, se mezclan los ingredientes con la ayuda de un tenedor hasta que se incorpora bien toda la cantidad de harina. Vamos a obtener una masa pegajosa, pero así es como tiene que estar. Vamos a dejar a reposar la masa media hora. Una vez pasada media hora preparamos la mesa de trabajo. Primero espolvoreamos harina y sacamos la masa del recipiente. La vamos amasar un poco para darle un poco más de cuerpo y para poder formar las roscas. Una vez que ya no se pega de las manos vamos a empezar a formar las roscas. Aún así tengamos la harina a mano porque a empezar a formarlas suele pegarse un poco, pero es normal, no podemos tener la masa muy dura porque luego las roscas van a salir duras. Se coge un poco de masa y se forma una bolita, luego se introduce un dedo en el medio de la bolita y se forma el circulo dando vueltas a la masa entre las manos, formando un anillo, lo que es realmente una rosca. Mientras que hacemos unas cuantas, vamos a poner al fuego una sartén con abundante aceite.
Cuando está caliente se va a comprobar echando una rosca dentro. Cuando empieza a freírse la dejamos que se dore y le damos la vuelta. Una vez frita podéis romperla para ver si está hecha por dentro. Mantener la temperatura media, que no sea muy alta porque así se nos queman y se quedan crudas por dentro. Tampoco tenerla muy baja porque luego absorbe mucho aceite. Una vez que tengamos la temperatura optima podemos empezar a freír nuestras roscas. Las dejamos que se dore por las dos partes y luego las sacamos en un plato con papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Ya que las tengamos fritas vamos a pasarlas por azúcar normal mientras que aún están calientes y la vamos a colocar en un plato o bandeja. Para mantenerlas tiernas varios días guardarlas en un recipiente o un plato, tapadas con film transparente. Espero que os guste la receta, habéis visto que es muy fácil y nos resultan unas roscas buenísimas, tiernas y esponjosas. Podéis seguir el blog, es gratis y así disfrutaréis de muchas recetas. !Hasta la próxima receta!