Esperar diez meses hasta las próximas navidades es demasiado tiempo...
La idea empezó a rondar en mi cabeza a partir de que Cris, autora del blog Bizcocheando, publicara en su Instagram una foto de un roscón porque, decía, tenía antojo de él. "¿Estoy muy loca? ¿Alguien me comprende", preguntaba. Por supuesto que la comprendía. Porque en ese momento, recordé el tipo de roscón que quise probar este año. Tuve la intención de hacer el mismo que el año pasado, pero incorporándole puré de calabaza a la masa. Finalmente, entre cursos varios y el proyecto final del curso de Experto en Pastelería Profesional, mi idea pasó al olvido. Pero sólo hasta este mes. Gracias al post de Cris, regresó a mi mente la idea y se me creó la imperiosa necesidad de probarlo. Y en cuanto he tenido la oportunidad, (¿qué mejor ocasión que San Valentín?) me puse manos a la obra. 
Y aquí está. Mi roscón de Reyes de calabaza, una masa súper esponjosa, con una miga húmeda y jugosa, que permanece tierno durante varios días. Y el sutil sabor de la calabaza os aseguro que va de perlas con el aroma del agua de azahar. De verdad, es la mejor masa que he probado para un roscón de Reyes.


Roscón de Reyes de calabaza:
Receta adaptada de ésta.
INGREDIENTES
- Para el fermento:
100 g de harina de fuerza
60 g de leche tibia
2 g de levadura
- Para la masa final:
162 g de fermento o madre
330 g de harina de fuerza
60 g de leche cocida con canela y cítricos
2 huevos
50 g de azúcar
30 de miel
120g de puré de calabaza
80 g de mantequilla
15 g de levadura prensada
3 cucharaditas de zumo de naranja recién exprimido
2 cucharaditas de agua de azahar
5 g de sal
- Para decorar:
Huevo batido
Calabaza confitada
Naranja confitada
Azúcar con agua de azahar
PREPARACIÓN
- Para el fermento:
La noche anterior, mezclamos la harina, la leche y la levadura y amasamos ligeramente, simplemente para mezclarlo bien.
Dejamos reposar media hora y, después, lo introducimos en el frigorífico hasta el día siguiente.