Los amantes del chocolate como yo, estáis de suerte. Hoy os traigo la receta de un roscón de Reyes de chocolate sin azúcar en su versión más saludable.
En esta ocasión no lo he rellenado porque me apetecía comérmelo como si fueran bollos suizos, pero obviamente podéis abrirlo y rellenarlo, sobre todo para meterle la figurita del rey. Algunas ideas:

Tiempo de preparación 45 minutos
Tiempo de cocción 30 minutos
Tiempo de levado aproximado 3 horas
Calentamos la leche hasta que esté tibia, deshacemos la levadura en ella desmenuzándola bien y la disolvemos removiendo con una cucharilla.
Añadimos la harina y mezclamos bien.
Cogemos esta masa y la echamos en un bol con agua tibia. Cuando flote, la levadura estará activada y tendremos el prefermento listo.
Escurrimos el prefermento y lo ponemos en un bol.
Añadimos las harinas y el cacao y mezclamos bien. En el centro, echamos el huevo y la mantequilla en pomada y amasamos.
Deshacemos la levadura en leche caliente, la echamos al resto de la masa y amasamos.
Añadimos el agua de azahar y la sucralosa y seguimos amasando, durante unos 10 minutos.
Formamos una bola y la colocamos en un bol engrasado con un poco de aceite. Cubrimos con film de plástico y dejamos levar hasta que doble su tamaño (1-2h) en un lugar fresco y seco. Yo lo meto dentro del horno apagado.
Dividimos la masa en 8 porciones más o menos iguales (75-80gr) y las colocamos sobre una bandeja con papel de horno, formando un rosco, sin apretarlas las unas contra las otras, ya que crecerán. Dejamos levar hasta que doblen su tamaño otra vez, durante unas 2h.
Precalentamos el horno a 200º, y mientras llega a la temperatura batimos un huevo y pintamos el roscón. Decoramos al gusto, yo con almendras laminadas, almendras en cubitos y pepitas de chocolate.
Horneamos a media altura durante 5 min a 200º y 15 min más a 180º.
Dejamos enfriar sobre una rejilla, ¡y listo!