Desde que me decidí a probar a hacer el roscón casero, en mi casa no ha vuelto a entar uno comprado, cierto es que son mucha horas de espera, pero os aseguro que maree la pena.
Ponemos la leche en la jarra y programamos 20 seg. 40 grados. Añadimos la levadura y la harina y programamos 1 minuto a velocidad amasado.
Sacamos la masa de la jarra, hacemos una bola y dejamos reposar en un bol alrededor de 2 horas en un lugar cálido y tapado con film transparente.
Resto de la masa
Una vez ha transcurrido el legado de la masa madre, ponemos la leche en la jarra junto con la rama de canela y la ralladura de naranja y limón. Programamos 5 minutos 70 grados, velocidad 2. (Dejamos templar y colamos)
Sin lavar la jarra, echamos el resto de los ingredientes juntos con la masa madre y la leche templada y programamos 3 minutos, velocidad amasado.
Dejamos dentro de la jarra otras dos horas aproximadamente, hasta que salga por el bocal.
Una vez realizado el segundo levado, nos untamos bien las manos con aceite y sacamos la masa de la jarra, amasamos para sacarle el aire y dejamos reposar unos 15 minutos más.
Nos volvemos a untar las manos con aceite, hacemos una bola con la masa e introducimos los dedos por el centro de esta , vamos abriendo poco a poco, con cuidado de que no se rompa y lo ponemos en la bandeja de horno ya con su forma. Pintamos de huevo y dejamos reposar otra hora más o menos.
Mientras precalentamos el horno, volvemos a pintar con huevo y añadimos la almendra, el azucar humedecida y la fruta escarchada.
Horneamos unos 16 minutos a 180 grados.
Dejamos enfriar y rellenamos al gusto.