
El roscón de Reyes es el postre indispensable del Día de Reyes, con una tradición de más de 500 años. Este dulce típico navideño combina ingredientes exquisitos como harina, levadura, azúcar, mantequilla, huevos, ralladura de cítricos, agua de azahar, frutas escarchadas y almendras para conseguir ese sabor inconfundible que lo caracteriza.

El símbolo más ilusionante del roscón de Reyes es el pequeño regalo que esconde en su interior. Tradicionalmente, la figurita que encuentras representa la suerte y la protección de los Reyes Magos para quien la descubra.
Muchos roscones incluyen también un haba, que marca la tradición de que quien la encuentre deberá pagar el roscón del próximo año. Este detalle convierte la degustación en un momento de diversión para toda la familia.

El roscón de Reyes ha evolucionado para adaptarse a los gustos actuales. Aunque encontrarás la versión tradicional con masa clásica, las pastelerías modernas ofrecen rellenos variados que van más allá de la receta original.
Este dulce típico se consume en países de tradición católica como México, Portugal y Francia, siempre con pequeñas variantes regionales.

Los pasteleros artesanos advierten sobre la proliferación de roscones de Reyes falsos elaborados con masa de suizo, más económica pero con menos sabor. A simple vista es imposible distinguir un roscón auténtico de uno hecho con masa de suizo.
La mejor garantía es comprar en un obrador tradicional, donde podrás degustar un auténtico roscón de Reyes con la masa característica de esta receta histórica. El verdadero sabor se percibe solo al consumirlo.

Si prefieres hacer tu propio roscón de Reyes en casa, tienes varias opciones según tu nivel de experiencia y disponibilidad de tiempo. Aquí te presentamos tres recetas diferentes para que elijas la que mejor se adapte a ti.
Ingredientes para la masa madre:
Ingredientes para la masa del roscón:
Otros ingredientes para decorar: yema de huevo, azúcar mojado con agua y fruta confitada.
Paso 1: Prepara la masa madre mezclando harina, levadura fresca y agua. Forma una bola y colócala en un bol con agua caliente.
Paso 2: Mientras tanto, mezcla todos los ingredientes de la masa del roscón. Cuando la masa madre suba y flote en el bol, únela a la masa anterior.
Paso 3: Deja levar la nueva masa tapada durante 2 horas como mínimo hasta que duplique su volumen.
Paso 4: Dale forma de roscón y deja levar 1 hora más. Pinta con yema de huevo y hornea a 180°C durante 20-25 minutos hasta que esté dorado.
Paso 5: Cuando salga del horno, esparce azúcar mojado con agua y coloca la fruta confitada sobre la superficie.
Ingredientes (para un roscón grande o dos pequeños):
Elaboración: Pesa la harina y réservala. Con el vaso y las cuchillas secos, pulveriza el azúcar a velocidad máxima durante unos segundos. Añade las pieles de limón y naranja y programa 30 segundos a velocidad 5.
Incorpora la leche y la mantequilla, programa 30 segundos a 37°C en velocidad 4, seguido de otros 30 segundos a velocidad máxima sin temperatura. Agrega las yemas y la levadura, mezcla unos segundos en velocidad 3.
Pon la máquina en velocidad 4 e incorpora la harina y sal poco a poco por el bocal. Sube a velocidad 6 y mezcla 30 segundos. Programa 3 minutos en velocidad espiga dejando subir la masa dentro del vaso cerrado con el cubilete puesto.
Cuando la masa suba y se salga por el cubilete, abre el vaso, baja la masa con las manos y programa 15 segundos en velocidad 6, seguido de 1 minuto en velocidad espiga.
Saca la masa con las manos enharinadas y dale forma de roscón. Pinta con agua, espolvorea azúcar y añade frutas escarchadas. Deja que doble su volumen y hornea 20-25 minutos a 180°C. Rellena cuando esté frío con lo que prefieras.
Ingredientes:
Elaboración: Extiende el hojaldre y córtalo con forma de roscón. Coloca una mitad sobre otra. Decora con los recortes de hojaldre y hornea hasta que suba y dore.
Sacalo del horno, abre por la mitad y deja enfriar. Rellena con crema pastelera, tapa y pinta con el jarabe de ciruela. Cubre con frutas confitadas y coco rallado para terminar.