
Aún estáis a tiempo, nuestro románticos lectores, para sorprender a vuestras parejas con una solución creativa, dulce y sanguinolentamente roja, porque este cupcake de vainilla con corazón de Nutella y una decoración muy muy especial de una rosa roja coronando el cupcake, no dejará impasible a nadie. Si además puede comerse llenándote la nariz, es toda una invitación a un lametón en toda regla. De ahí al desenfreno amoroso, a la música de saxofones y a la desparasitación capilar, hay un paso.
La delicada rosa elaborada íntegramente a mano con buttercream y un delicado toque de vainilla, está teñida con tanto amor e intensidad de un rojo carmín que todavía estamos tratando de adherirnos de nuevo las retinas a los ojos. Sabemos de qué color entra pero ignoramos de qué color saldrá. Esperamos los comentarios al respecto de quienes hayan tenido la suerte de probarla.
Nuestra maestra artesana de la manga pastelera esta vez se ha ganado su paseo de treinta y cinco minutos fuera de la jaula, para envidia y pataleo del ejército de chimpancés que nos escriben los artículos.


