Ponemos la levadura y la harina. Aunque he comprobado que la cantidad de harina que se indica es adecuada, en la receta de Cocinaros se apunta incorporarla poco a poco, lo que viene siendo "la que admita" para no pasarnos.
Así lo he hecho, pero ha entrado toda.
Una vez acabado este proceso, tapamos con un film transparente y dejamos la masa reposar una media hora.
Pasado este tiempo, preparamos una sartén donde quepan unas 4 rosquillas, con aceite de girasol.
Con las manos untadas de aceite, haremos las rosquillas y la freiremos por los dos lados hasta que estén doradas.
En un plato con azúcar, tras escurrir la rosquilla, embadurnaremos bien. Las dejamos enfriar si es que podemos aguantar.
Encantada de la vida con mis resultados...
Ideales para llevar a una comida de campo, picnic o mojar en chocolate un día lluvioso.
Espero que las disfrutéis.
xxx
Este artículo aparece por primera vez en el blog "Mariví en su cocina".