Hace ya algún tiempo que no publico recetas de pan, sabemos que nunca falta en nuestras mesas y que hay una gran variedad de panes diferentes. En mi caso yo soy de panes blanditos, me encanta, no es que un pan con una buena corteza no me guste, que si que me gusta, pero si me ponen delante uno tierno y otro con una buena corteza, yo me quedo con el tierno. La mayor parte, por no decir todos los que yo he publicado hasta ahora son tiernos, unos solos, otros aliñados o rellenos pero tiernos.
En la receta de hoy le ha tocado a unas rosquillas, sabemos que lo de comer bocatas no se debe de hacer mucho, pero si que es cierto que de vez en cuando apetece darse un gusto y estas rosquillas son geniales para rellenarlas de lo que queráis, eso queda a vuestra elección, yo os dejo la receta de lo principal que espero que os guste.
Venga, toca meter las manos en la masa.
Feliz semana¡¡
Preparación:
Lo primero que haremos en esta receta será preparar la masa madre, cogemos un cuenco pequeño y añadiremos la harina, la levadura y el agua, removemos bien, tapamos con un film transparente y dejamos reposar durante 40 minutos en el sitio más cálido que tengamos.
Transcurridos los 40 minutos empezaremos a preparar la masa de las rosquillas, cogemos un bol grande y pondremos la harina, la leche en polvo, la manteca y la sal, hacemos como una especie de volcán en el centro y añadiremos el agua y también añadiremos el contenido del cuenco, con ayuda de una cuchara de madera empezaremos a mezclar todo y cuando ya no puedes con la cuchara lo haremos con las manos hasta que se despegue toda la harina de las paredes del bol, ahora espolvoreamos un poco de harina sobre la barra de la cocina y pondremos la masa sobre ella empezaremos a trabajarla durante al menos 10 minutos.



