
Cuando cerré el blog por vacaciones, me despedí con una receta dulce, unas deliciosas magdalenas de zanahoria, cocinadas en freidora de aire, hoy vuelvo con un aperitivo salado, unas riquísimas rosquilletas variadas, hechas también en la freidora. Y es que este verano no he encendido el horno, todo lo que debía ser horneado lo he hecho en la freidora de aire, y es que cuando le coges el punto, es una maravilla!!
Este verano ha sido terrible en dos aspectos a la hora de cocinar recetas de horno, el tremendo calor y lo carísima que ha estado la luz, por eso he utilizado tanto la freidora de aire, ya que no da calor exterior y consume bastante menos luz que el horno, al ser más rápida la cocción y no necesitar precalentamiento.
La freidora de aire me la compré el año pasado, pero no la utilicé casi nada, la verdad es que al principio me costó un poquito porque no me quedaban las recetas como yo quería. Y es que no es un horno que cocina con calor arriba y abajo, la freidora cocina todo con aire, y hay cosas que se resecan o queman antes de lo que piensas, pero os aseguro que cuando le coges el punto a tu freidora, es una maravilla......
Pero ahora he vuelto preparando rosquilletas de diferentes sabores y sin levadura, ya que las hice con restos de refrescar la masa madre, y además están fritas en la freidora de aire....
Para el relleno de unas cuantas, aproveché una sobrasada ibérica que ya llevaba un tiempo dando vueltas por la nevera, y restos de un paquete de queso rallado de hacer un día Nidos de pasta con espinacas y huevo. Otras las hice con pipas peladas que utilizo en ensaladas, y otras las hice sin nada, sólo con sal por encima, las típicas valencianas......
Si haces demasiadas, que no creo, no te preocupes porque se conservan varios días de categoría!!


Modo de hacerlo:
El prefermento:
El día anterior mezcla los 10g. de masa madre con el agua y la harina, deja a temperatura ambiente unas horas para que fermente, luego guarda en la nevera hasta el día siguiente. Si lo haces en invierno no la pongas en la nevera, déjala tapada en la cocina o en algún lugar que haga calor.
La Masa:
Al día siguiente saca la masa madre de la nevera y deja que se atempere durante una hora más o menos.
Mezcla en un bol la MM con la harina, el agua, la sal y el aceite.
Amasa un poco y haz 2 pliegues desde los extremos, deja que repose unos 15 minutos. 
Amasa con el método de pliegues y reposo unas cuatro veces con los mismos tiempos de reposo entre ellos. (Aunque puedes amasar con el método que tu prefieras). Tapa el bol y deja que fermente durante una hora y media.
Enharina la mesa de trabajo y vuelca la masa sobre ella, haz una bola y deja que repose 10 minutos.
Aplasta un poco la masa para desgasificar, y parte en 3 trozos, uno para cada tipo de rosquilleta.
Parte cada trozo en otros más pequeños, más o menos iguales.
Estira cada trozo formando un rulo fino de unos 10cm. de largo.
Aplasta cada rulo con los dedos o con el rodillo para hacerlas planas, tienen que quedar bien finas.


Espero que te guste.
Y como para preparar la masa de estas rosquilletas he aprovechado restos de refrescar la MM, y también restos de ingredientes para el relleno, esta primera receta después de las vacaciones, va para el reto 1+/-100 Desperdicio 0 de mi amiga Marisa de Thermofan, ese reto que consiste en hacer recetas en las que hayamos contribuido a aprovechar los restos de alimentos, y no desperdiciar ni tirar nada a la basura por no saber que hacer con ellos.
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