
Hace unos meses en Londres vi este salmón en el maravilloso gurmet de Harrods. Se me había olvidado prepararlo y de repente la semana pasada encontré la foto en el móvil y no hubo más, hay que intentarlo sí o sí. Es algo riquísimo, fácil de hacer, muy resultón y sé que te va a encantar.


En una sartén con un poco de aceite, rehoga las espinacas junto con el ajo muy picado. Añade los tomates secos cortados, las 4 cucharadas de bechamel, tiene que tener una textura poco líquida, e incorpora los quesitos o el queso que hayas elegido. Rectifica de sal, recuerda que los tomates son salados y espolvorea con pimienta. Retira de la sartén e introduce en un bol. 
Cuando empiece a enfriarse, estira la plancha de hojaldre, yo he utilizado una, por lo que no me cubrió el total de la base del salmón. Cubre la plancha con el las espinacas y el huevo cocido. Deja un poco libre a cada lado para que puedas sellarlo.