Una vez completado el póquer de sopas frías -gazpacho, vichyssoise, ajoblanco y salmorejo- teníamos que rematar la jugada haciendo un repóquer. ¿Cómo hacerlo si ya teníamos los cuatro ases en la mano? No podíamos sacarnos una carta de la manga, pero es necesario tener recursos y siempre es posible hacer una versión distinta de una de esas sopas. Hoy haremos un salmorejo cordobés pero presentado en forma sólida, en diminutos cubitos y sobre una pequeña rebanada de pan. No es muy ortodoxo que digamos, pero de esta manera conseguíamos el repóquer. Y un aperitivo sano y delicioso.