Os traigo una receta súper rica y exótica: la salsa de yogur sin lactosa. Es una salsa cremosa, refrescante y con un toque árabe que me encanta. De hecho esa es su procedencia.
Esta salsa es especial para acompañar a nuestros shawarmas de cordero o de pollo. Así que es la auténticas salsa de yogur para kebabs o shawarmas, la que nos ponen en los restaurantes árabes o turcos, pero sin lactosa. Porque es el mayor problema que tenemos los intolerantes a la lactosa cuando vamos a comer fuera, aunque sea comida rápida. Si pedimos un shawarma tenemos que tomarlo sin la salsa de yogur. Así que ¿por qué no aprender a hacerlo nosotros mismos, tanto la salsa de yogur como el shawarma? ;)
Es una salsa muy versátil. Esta salsa de yogur sin lactosa no sólo sirve para shawarmas o kebaps, si no que también podemos usarla como aliño de ensaladas de hojas frescas, o incluso añadiéndole un poco de pepino cortado en trozos muy pequeños.
O para comerla sóla así tal cual, para dipear en la salsa de yogur mojando palitos de zanahoria, pepino, apio, espárragos.... las típicas patatas tipo nachos para dipear o con palitos de pan.
Esta es la salsa de yogur que usé para mi receta de shawarma o kebab de cordero casero con salsa de yogur sin lactosa. Y quedó alucinante.
Ingredientes
Salsa de yogur sin lactosa:
Preparación
Salsa de yogur sin lactosa para kebabps
1. Vertemos en un cuento los dos yogures griegos o naturales sin lactosa, y mezclamos con las dos cucharadas de mayonesa, el azúcar, el comino y el zumo de medio limón.
2. En la picadora trituramos el diente de ajo sin el germen, un puñado de perejil fresco y otro puñado de menta fresca con un poquito de aceite de oliva.
3. Añadimos la picada a la mezcla anterior de yogur.
4. Añadimos pimienta, sal y chorrito de aceite de oliva, y mezclamos todo muy bien removiendo con una cuchara hasta tener una mezcla homogénea.
5. Refrigeramos durante al menos dos horas para asentar los sabores.