
Una salsa te puede mejorar un plato hasta hacerlo extraordinario o bien convertirlo en candidato al cubo de la basura. Repasando el índice de recetas del blog nos hemos dado cuenta de que faltaban salsas. Algunas son tan de uso diario, tan frecuentes, que las obviamos por sabidas y otras las explicamos durante el proceso de elaboración de un plato concreto y, posteriormente, no les dedicamos una entrada. Vamos a intentar enmendar el error. Y empezamos por esta salsa muselina de pimientos del piquillo de una sencillez extraordinaria, pero de un sabor fantástico que puede mejorar muchos platos e incluso hacerlos extraordinarios. Es una salsa ideal para acompañar pescados como unos buenos lomos de bacalao, rape, merluza o rodaballo, por ejemplo. También puede complementar una carne o una simple ensalada.
Esta salsa sirve para acompañar pescados y mariscos, platos de verduras, pasta y huevos y como base para múltiples aperitivos.
