
Aquí vengo a dejaros hoy un imprescindible en el terreno salsas. A mi hijo le encanta la tártara y se la pone prácticamente a todo, siempre tenemos algún tarro en la nevera, pero la verdad es que no se tarda nada en hacerla y el sabor es mucho mejor con el añadido de que sabes lo que estás comiendo, sin ningún tipo de conservantes, ni aceite de palma, ni E raros.
Yo lo primero que hago es una lactonesa, parecida al alioli de la tita, pero sin ajo. Pongo una medida de un vasito de leche {la mia desnatada sin lactosa}, dos medidas del mismo vasito de aceite de girasol, sal, pimienta y el zumo de medio limón. Batimos con la batidora hasta que emulsione. Después le añado un huevo cocido, una cucharada de alcaparras escurridas, unos 8-10 pepinillos en vinagre de los pequeñitos, un cuarto de cebolleta, una cucharadita de mostaza colmada y a veces un poco de perejil picado [no siempre, sólo si tengo fresco, si no no pongo y listo]
Continuamos batiendo un poco hasta triturar todos los ingredientes y que queden bien mezclados.
Es una salsa ideal para acompañar pescados, pero está tan rica que acompaña a una ensalada de pasta perfectamente, también queda bien con carnes y según mi hijo le pega a todo, así que probadla con algo que no os vais a arrepentir.