He tenido la suerte de que a mis manos y directamente a mi cocina ha llegado un pez San Pedro. Los que lo habéis probado , sabéis de su exquisita carne; los que no, aconsejo que si alguna vez tenéis uno cerca, no despreciéis el poder degustarlo.
Se trata de un pescado de agua salada, de roca, con una sabor espectacular. Puede hacerse guisado, al horno, frito... Pero siempre aconsejo no matar demasiado su sabor natural. Cuanto más sencillo , mejor.
Hace algunos años no se apreciaba mucho su carne , sin embargo ahora, es más codiciado. Qué cosas, ¿ verdad ?.
Hoy me despido hasta septiembre. En nada, estoy de vuelta, con más ganas y más recetas para compartir; nuevos proyectos y con muchas ganas de aprender. Sobre todo espero venir dispuesta a disfrutar y con el propósito de que en este blog os sintáis como en vuestra casa. Sin vosotros, sin vuestras visitas y comentarios , "Que no te falte un perejil", no tendría sentido.
¡¡ Os deseo un feliz verano, de los mejores !!
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AOVE
PREPARACIÓN
Lo primero es retirar escamas, vísceras, aletas etc, del pescado. Lo ponemos en una bandeja de horno una vez limpio. Pon sal.
Cortamos unas rodajas de limón y las colocamos sobre el lomo. Hay quien hace cortes al pescado para poner el limón, a mí no me parece conveniente pues tiende a secarse.

Cuando estén transparentes , añadimos el vino, espera a que hierva y evapore el alcohol . Espera unos minutos a que reduzca la salsa, sólo un poco.

Mientras comienza a hornearse el pescado, iremos preparando las patatas. Para ello , pela y corta las patatas en rodajas de 1/5 centímetro, más o menos. Calienta abundante aceite en una sartén y echa las patatas. Retira cuando empiecen a dorarse y comiencen a ponerse tiernas. Se terminarán de hacer en el horno , junto al pescado.
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Saca las patatas de la sartén y ponlas alrededor y encima del pescado. Vuelve a introducir en el horno, a la misma temperatura , hasta que se terminen de poner tiernas.
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