Tripa vacía todo son bostezos.
Sang amb ceba.
Otra de las especialidades de mi iaia Conxeta como buena grauera/cabanyalera.
Cada maestrillo tiene su librillo y cada cociner@ su truquillo, hay quien le pone o le quita ingredientes, pero así es como lo hacía mi iaia. Hoy mi padre y mi marido cenarán como reyes.
Mi madre y la iaia compraban siempre la sangre en una parada del Mercat del Grau, justo al lado de donde tenían su puesto y casi siempre era sangre de cerdo, pero ahora ya es muy difícil de encontrar porque se utiliza para hacer morcillas, si esas morcillas tan ricas que comemos habitualmente.... también se hacen con sangre ¿a que ya no os espanta?
Este es un planto que o encanta o se detesta, no hay término medio pero es muy típico en Valencia en los bares de tapas tradicionales, la sang amb ceba, junto a las clóchinas, una bona caragolá, unes tellines, cacau i tramussos, esgarraet amb moixama. Además como la sangre es muy barata podéis probarla para saber si os gusta o no.
Desde el punto de vista de su composición,la sangre ofrece un importante contenido de proteínas similar al de la carne, en cantidad y valor biológico.
Comenzaremos pelando y troceando las cebollas, aunque os parezcan muchas un kilo, pensad que luego de pochadas quedan en casi nada
Ponemos el aceite de oliva a calentar en el que doraremos un puñadito de piñones y reservaremos
Sacamos la sangre del envase, que ya viene hervida por normativas sanitarias vigentes
y troceamos en dados grandes
ponemos la sangre a freir en el aceite de haber dorado los piñones, damos unas vueltas y reservamos