Si hay un plato saludable y barato, esas son las sardinas. Los meses que no tienen ‘r’ es cuando están más ricas. En mi tierra, se comen unos espetos que quitan el ‘sentío’. Es todo un arte ensartar las sardinas en una caña y ponerlas al fuego hasta que estén asadas pero sin quemarlas.
En casa, antes no las hacía por el olor que dejan al cocinarlas pero, desde que las horneo, las comemos a menudo y salen mucho más jugosas que a la plancha o a la barbacoa. Eso sí, ¡nada de olor!.
Ingredientes:

Modo de preparación:

Si quieres, puedes aliñarlas con un poco de limón y perejil. Espero que me cuentes si te gustan y si las preparas de otra forma. Todos los días es bueno aprender algo.
Besos