Hay esos momentos en los que te apetece algo que no sea ni un bizcocho ni una galleta, sino algo más sustancioso y reconfortante. Los británicos lo tienen claro: esos bollitos esponjosos que acompañan la hora del té desde hace siglos son la respuesta perfecta. Y la verdad es que una vez que los pruebas, entiendes por qué se comen en todas partes del Reino Unido, desde las cafeterías más modestas hasta los salones de té más elegantes.
Lo interesante es que no son complicados de hacer en casa, aunque tienen sus truquitos. La diferencia entre uno que queda perfecto y otro que sale más bien apelmazado está en detalles sencillos: la temperatura de los ingredientes, no trabajar demasiado la masa, el tiempo justo en el horno. Conociendo estos secretos, conseguirás unos resultados que competirán sin problema con los de cualquier pastelería.
Te vamos a mostrar las mejores versiones para que encuentres la que se adapte a tus gustos: desde las clásicas inglesas hasta propuestas con chocolate, frutos rojos, limón o incluso opciones sin azúcar para quien lo prefiera así. Hay para todos los paladares y todas las ocasiones.
La versión más tradicional, la que se sirve en cualquier salón de té londinense con mermelada y nata. Aquí verás cómo lograr esa textura esponjosa y ligera que caracteriza a los auténticos.

Descubre una versión simplificada que no sacrifica sabor ni textura. Perfecta si quieres sorprender sin pasar horas en la cocina.
Un repaso por esta variante que suma ese toque de dulzura extra. Ideal para acompañar el café de la mañana o la merienda de media tarde.

Los frutos rojos aportan acidez y color a estos bollitos. Te sorprenderá lo bien que funcionan los arándanos como ingrediente principal.

Una opción más sofisticada que combina cítricos con floral. Es el tipo de receta que convierte la merienda en algo especial y elegante.

No todo tiene que ser dulce. Esta versión salada con queso es perfecta como acompañamiento o aperitivo en comidas informales.

Sin productos de origen animal pero con todo el sabor. La calabaza aporta humedad natural y un punto otoñal muy atractivo.

Todo lo que necesitas saber sobre cómo adaptar la receta tradicional para quienes deben cuidar su consumo de azúcar sin perder ese sabor reconfortante.

Lo mejor de estos bollitos es que, una vez domines la técnica básica, puedes jugar con sabores infinitos. Prueba varias versiones y encuentra tu favorita. Te garantizo que se convertirán en tu comodín de cocina para esos días en los que quieres impresionar con poco esfuerzo.