
El secreto ibérico. Parece el título de una novela de misterio pero, en realidad, es una parte escondida del cerdo. De ahí, su nombre. Para los poco entendidos en la materia y en las artes del despiece de cerdos, es difícil precisar dónde se encuentra el secreto. Si decimos que se localiza “entre la paletilla y la panceta, en la región interna” en lo que sería la axila del animal y que suelen ser piezas de unos 150 o 200 gramos, la mayoría se quedaría igual. Y no sería extraño porque hasta hace muy poco lo del secreto se mantenía muy en secreto y valga la redundancia. Algunos carniceros, muy cucos ellos, se guardaban esa parte del cerdo para su consumo porque, pese a no tener muy buena presencia, la carne es muy sabrosa y jugosa gracias a su grasa intramuscular. A la plancha está deliciosa. Hasta hace relativamente poco tiempo, el secreto ibérico no ha aparecido en las cartas de los restaurantes, pero ahora parece que haya un “boom”. La razón quizás hay que buscarla en el hecho de que prestigiosos cocineros la han puesto de moda. Y como nos gusta seguir la moda, hemos decidido preparar un secreto ibérico con salsa de higos. Es fácil de hacer y siempre os hará quedar bien. Pero no se lo digáis a nadie. Es un secreto.
Es conveniente sacar la carne de la nevera una media hora antes de pasar por la plancha.