Estaba con el mono del chocolate y he decidido mimarme, aunque, al final, he comido sólo unas cucharadas porque:primero "el niño" y luego mi marido por la noche, desvalijando ... poco mal:si yo comiera todos los dulces que hago estaría como una ballena.
Les dejo este hermoso poema de Gioconda Belli, una escritora que me hizo conocer una de esas pocas,bellas personas, que conoces a lo largo del camino de la vida,de esas personas que nunca olvidarás. Si me lees,Mercedes: gracias! Gracias por esos, por desgracia, cortos, pero agradables, pocos momentos que pasamos juntas (ya sabes... yo un día estoy aquí y otro allá.. y termino perdiendo mis amigos en estos movimientos continuos), por haber estado cerca y por prestarme ese maravilloso libro de Gioconda Belli: "Sofía de los presagios"
Gioconda Belli es una escritora y poetisa nicaragüense (su abuelo era italiano), uno de sus temas favoritos es el universo femenino, pero, por haber militado como sandinista (y exiliada por Somoza), en sus libros, a veces, también nos habla de la realidad política nicaragüense. Léalo, que vale la pena!
Placer del Chocolate
Un cuadrado oscuro de chocolate tiene para los dientes el mismo efecto sensual que el lodo en los pies traviesos de la niñez. En la lengua, la densa materia oscura suelta saliva en rojos cauces. El chocolate se disuelve en dulce espeso fango cuando lentamente se acarician los bordes hasta que la tableta en la cavidad cálida suelta aromas recuerdos y flores en las distendidas papilas. Ríos de chocolate atraviesan encías y resquicios dentales y el placer ?que uno sabe fugaz? da sus vueltas atrapado en la boca. Devoro chocolate ahora que no te tengo para, lícitamente y sin culpas, abandonarme al erotismo. Comiendo chocolate pienso en tu piel a mordiscos pienso en tus piernas tus pies pienso en los manjares suculentos de la vida.
Gioconda Belli
Semifrío de chocolate
100 gramos de chocolate negro 1/2 vaso de leche 4 yemas 60 gramos de azúcar 200 gramos de nata de montar
Derretir el chocolate en la leche, revolver bien hasta que el compuesto será bien liso. Batir bien las yemas con el azúcar hasta que el compuesto está bien hinchado y claro. Añadir el chocolate fundido frio. Montar la nata bien firme y añadir el compuesto precedente con movimientos envolventes. Poner en un molde y dejar en congelador hasta que es bien endurecido.