La sepia es un ingrediente muy bajo en grasa, con un buen aporte en proteínas y minerales. Aunque con un nivel superior a la media en colesterol. Se cocina a la plancha, en arroces, frita y en guisos como en éste caso.
Pelamos ajos tiernos y cebolla. Los troceamos y picamos respectivamente. Reservamos.
Ponemos a calentar un poco de agua y disolvemos la pastilla de concentrado.
En una cazuela, calentamos dos cucharadas de aceite y rehogamos la cebolla con un poco de sal, tapada y a fuego lento.
Cuando comience a trasparentar, incorporamos los ajos y después de darles dos vueltas, la sepia.
Dejamos que se cocine durante diez minutos, después añadimos la copa de coñac y media cucharadita de café de jengibre en polvo. Dejamos que se cocine a fuego lento diez minutos más.
Transcurrido ese tiempo, añadir dos hojas de laurel, una cucharadita de cúrcuma y el caldo de pescado suficiente.
Probar y salpimentar al gusto.
Dejar cocinando treinta minutos o hasta que la sepia esté blanda.