Estamos ya en el fin de semana y vamos a darnos un capricho dulce, unos cuencos de serradura portuguesa.
Este postre es muy típico de Portugal, de entre todos los que tiene sencillos y ricos, la serradura destaca por encima de los demás, por sus pocos y simples ingredientes, por su fácil elaboración y por su estupenda presentación, ya que queda muy bonito en copa de cristal.
Pero lo mejor de lo mejor es su sabor, ¡una delicia para el paladar!
¿La probamos?
Trituramos las galletas con las manos o con una picadora.
Montamos la nata muy fría hasta que tome consistencia. No hay que montarla demasiado...
Añadimos la leche condensada poco a poco mientras mezclamos con movimientos envolventes.
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Montamos los vasitos:
Empezamos poniendo en el fondo un poco de galletas molidas, luego un poco de la crema de nata y leche condensada, más galletas, más crema, y terminamos con galletas.
Le ponemos un chorrito de leche condensada encima de las galletas y los llevamos al frigorífico.
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