
Un plato muy saludable y que con muy pocos ingredientes comeremos, bien, equilibrado y con sabor, ¿Se puede pedir algo más? Sí! Que sea fácil y rápido de hacer, vendido al señor exigente! Este plato tiene todo lo que pides y más, así que déjate de tonterías y a cocinar, que acabarás de hacer el plato antes de terminar de leer esto.
1. Laminamos las setas de un grosor de entre medio a un centímetro y por otro lado mezclamos la salsa Teriyaki, salsa de soja y el aceite de sésamo. Reservamos.
2. En un wok, añadimos el aceite vegetal, ajo y jengibre y ponemos a fuego medio alto.
3. Cuando se ha calentado el aceite y empiecen a chispear los ajos y el jengibre, añadimos los shiitake, subimos un poco más el fuego y empezamos a saltear constantemente unos 5-6 minutos o hasta tener las setas al dente.
4. Agregamos los ajos tiernos y salteamos un par de minutos.
5. Echamos la mezcla de la salsa Teriyaki y salteamos un par de minutos más. Servimos inmediatamente sobre arroz blanco cocido, a poder ser un arroz jazmín y rociamos semillas de sésamo blanco por encima.







Opciones para cambiar esta receta hay miles, así que yo solo te dejo algunas ideas, aumenta o cambia las verduras, agrega una juliana de cebollas, pimientos, zanahorias… Sustituye los ajos tiernos por brócoli cocido al vapor. Añade proteína, unos huevos de codorniz cocidos, gambas, pollo, cerdo, ternera o un podo de todas ellas y gradúate con honores, cambia el arroz cocido por fideos de huevo, tremendo invento! Añade algún fruto seco, no desentona para nada, almendras, anacardos y si me apuras hasta cacahuetes, ¿Sigo? Pon algo de tu parte también, no seas vago.