
SIN SITIO EN LA COCINA:
Manual de rescate para dietas sin gluten, veganas e integrales.
Kilos y kilos de fruta y verdura frescas para zumos, batidos, woks, salteados… que no entran en la nevera.
Un utensilio diferente para cada cosa: batir, exprimir, espiralizar, rallar, procesar, filetear, cucharas medidoras, cazos medidores, tablas grandes, medianas y pequeñas, bandejas, boles…
¿Te suena?
Y eso no es todo…
Necesitas tiempo mucho tiempo para hacer la compra mientras rezas no tener que visitar mas de 2 herboristerías para conseguir todos esos cereales y semillas que los supermercados no venden….aunque sabes que sería un milagro poder encontrar en el mismo sitio el trigo sarraceno, las semillas de chía y la levadura nutricional.
Hiciste la compra de la verdura ecológica ayer y ya estás nerviosa…esos tomates no sobrevivirán mucho tiempo ahí fuera, pero en el frigorífico no te cabe nada más… La próxima vez compraré menos cantidad , piensas… pero la semana que viene vuelves a hacer la misma jugada:
Ya que vas a la tienda y has encontrado col kale, no la vas a dejar ahí, sabe dios cuando volverás a tener tiempo para hacer este tipo de compras…
Porque, seamos sinceras, el vídeo que viste en Youtube que te terminó de convencer para adoptar este estilo de vida que tan cool parece en Instagram (quien dice video de Youtube, dice post de cualquier health blogger o coach nutricional…), no decía nada sobre el sitio que ocupan todos los cacharros que necesitas para ser la más sana, alcalina y vegana de tu barrio.
En algún momento viste alguna de esas maxi neveras súper bien organizadas en Facebook, con lechugas de todos los colores, coliflores, zanahorias y apio (con sus ojas, por supuesto) y pensaste orgullosa y decidida “esa va a ser mi nevera…”
Pero…vaya, que putada! En frigoríficos normales no entra toda esa cantidad de coloridas hortalizas…y además es bastante probable que no tengas el frigorífico para tí solita…
Donde vas a poner ahora la leche, los huevos, la carne, la chacina, el queso…del resto de la familia?
¿Pero, no se suponía que este estilo de vida te iba a hacer sentirte mejor?
Desde que lo has adoptado estas mas estresada,
Algo falla…y lo sabes!
Bien, lo primero que quiero decirte es que todo esto es normal y que te lo tomes todo con mas calma.
No se trata de o todo o nada, me gustaría que te quedaras con la idea de que no hay camino, se hace camino al andar.
Este articulo te interesa si, por el motivo que sea, estás empezando una dieta sin proteína animal, sin gluten, mayoritariamente ecológica y sin refinados.
Yo también he pasado por esos momentos, quizás pueda ayudarte…aunque sea para que te rias un rato: Lo he escrito en clave de humor para hacerlo menos pesado.
Dado que es un tema un poco amplio y que imagino que os irán surgiendo dudas, he pensado en dividir el articulo en 2.
Hoy te hablare sobre la compra en la frutería y organización de menús, y la semana que viene haré un repaso sobre los cacharros de cocina que necesitamos creemos que necesitamos. Te hablaré sobre cuales considero realmente útiles y cuales considero un juguete para mostrar en Instagram.
¿Qué te parece? Si hay algo más que te gustaría que tratase, avísame. 
PARTE 1: LA FRUTA Y LA VERDURA
ÍNDICE:
LA DESPENSA:
Para empezar, hay que tener claro cuales son los productos que vamos a consumir. Fijaos que os estoy diciendo cuales si, no cuales no.
Los que no vamos a consumir se deducen de la lista de los que si vamos a consumir, pero la idea es enfocarse en lo que queremos comer.
Os recomiendo que os hagáis una lista que tener a la vista (que bonito me ha quedado eh?!) para echarle un vistazo de vez en cuando e ir interiorizando el nuevo estilo de vida. La nevera es un buen sitio.
Para no repetirme, si quereis ver cual es mi despensa, pinchad aquí, veréis :
TIPS PARA LA PLANIFICACIÓN DE MENÚS:
Ya lo habréis leído más de una vez, pero es cierto que la base del éxito es una buena organización.
Suena genial cuando te dicen eso de tómate un tiempo todas las semanas para planificar los menús de toda la semana…
Y eso como &^%$ se hace si no sabes como se lleva una dieta equilibrada sin productos de origen animal.
Lo que importa es el conjunto, y para empezar, me parece muy bien fijarse en una pirámide nutricional.
La revista Cuerpo y mente publica una este mes:
A partir de ahí, ya si es cuestión de organzarse los menús sabiendo cuales son las frutas, verduras y hortalizas propias de cada época del año. Esto hará nuestra compra mas económica y obtendremos los nutrientes que necesitamos en cada estación.
La naturaleza es sabia.
A partir de lo que sabemos que hay en el mercado y teniendo en cuenta la pirámide nutricional, confeccionaremos el menú semanal y de ahí sacaremos la lista de la compra, de la cual no nos saldremos.
Pirámide nutricional + vegetales de temporada
Menú semanal
Lista de la compra
El “truco” esta en no comprar más de lo que necesitamos, en descartar los “por si acaso”.
Quizás, aun así, tengáis que hacer mas de una compra a la semana por que todo no cabe en el frigorífico.
Dividir la lista de la compra de la fruta y la verdura en dos, es una buena idea. Podéis ir, por ejemplo el lunes para cubrir martes, miércoles y jueves , y el jueves, para cubrir viernes, sábado, domingo y parte el lunes.
Si os pasa como a mi, que convivís en pareja y no podéis dedicarle mucho tiempo a cocinar todos los días, aquí os dejo algunas prácticas que a mi me ayudan mucho:
Aprovecha la pulpa de los zumos de verdura para hacer hamburguesas vegetales.

Mezcla la pulpa con cualquier cereal sin gluten cocido y forma hamburguesas. Puedes añadir la pulpa tal cual, o pasarla antes por la sartén con un poco de AOVE y ajo… Echa hierbas aromáticas y especias para aromatizarlas.
¿Os sentís identificados con algunos de estos puntos de este artículo? ¿Que aspectos os cuestan mas a la hora de llevar este u otro tipo de dieta?
La semana que viene seguimos con los utensilios de cocina, ese mundo que antes se acababa en la minipimer y ahora parece que nunca acaba…
Espero que os haya resultado interesante y que os haya podido inspirar para llevar los cambios con mas tranquilidad, por que al final, como con todo, se trata de disfrutar y de no querer llegar antes de tiempo.
Y ya sabéis…
Los habitos que no nos convencen, también están para cambiarlos .
Un abrazo enorme gastrolovers!