
No sabéis las ganas que tenía de volver a abrir mi cocina y cocinar para vosotros!
He pasado unos meses realmente malos en lo personalmente hablando por motivos que no vienen al caso o que simplemente no vale la pena ni mencionarlos.
El blog, las fotos, las recetas, los platos son un reflejo de mi persona por lo que he esperado el tiempo suficiente para estar bien y volcar el 100% de nuevo. Y si estás leyendo esta entrada, de corazón te doy las gracias por esperarme porque sin tí la rosquilla de la tía Laura no sería nada. :)
Una de las cosas que me vienen a la cabeza de mi viaje a Cantabria hace ya algunos años son los sobaos que me comía para desayunar en la casa rural donde dormíamos. Y desde entonces no los había vuelto a probar.
Pero creo recordar que fue este verano cuando Virginia del blog Sweet&Sour publicó una foto en su Instagram de los sobaos que se estaba comiendo con sabor a su infancia. Y desde entonces iban y venían a mi cabeza hasta que decidí hacerlos, pero en versión chocolateada.
Que voy a decir...fáciles, rápidos y deliciosos. Tres adjetivos que los convierten en obligados de hacer.
**Notas