Con una servilleta mojada limpiamos los champiñones y los cortamos en láminas.
Los sofreímos en una sartén y cuando estén un poco blanditos añadimos el Pedro Ximénez subiendo el fuego hasta que evapore. Salpimentamos, añadimos la nata y removemos un minuto.
Cortamos el solomillo en rodajas de unos dos centímetros y las cocinamos en una sartén con un poco de aceite a fuego medio-alto. Mezclamos la salsa con el solomillo y dejamos que cocine todo junto durante dos minutos.