Para descansar un poco de cremas frías, gazpachos y ensaladas, que es lo que más apetece estos días, un plato con un poco más de consistencia pero igualmente ligero y fresco. El solomillo, aromatizado con hierbas, lleva una rápida cocción, justo para perder el punto de crudo y mantener su jugosidad. Las manzanas, en dos texturas, no se aderezan más que con sal, pimienta y unas gotas de aceite, más naturales y ligeras imposible. Y el conjunto confirma que la combinación cerdo + manzana siempre es ganadora. En resumen, un plato de auténtica fiesta que tiene un valor añadido: el tiempo, con los ingredientes preparados solo son necesarios veinte minutos para tenerlo listo en la mesa.
Ingredientes
Preparación
Aderezar el solomillo
Limpiar un poco la carne de grasa si fuera necesario.
Lavar y picar las hierbas aromáticas frescas: romero, tomillo y salvia. Picar fino el ajo.
En una bandeja poner en la base dos o tres cucharadas de aceite de oliva, sal y pimienta negra recién molida. Colocar el solomillo y girar repetidamente para que se impregne bien.

Añadir las hierbas y el ajo y repetir la operación hasta que el aliño se reparta homogéneamente por toda la pieza. Envolver el solomillo en papel film y dejar reposar en la nevera.
Podéis hacer vuestra propia mezcla de hierbas, y también utilizarlas secas.
El puré de manzanas
Lavar las manzanas golden y quitarles el corazón. Colocarlas en un recipiente, taparlo y cocer en el microondas, 5 minutos a potencia máxima (900W).

Retirarlas, pelarlas y colocar la pulpa en el vaso de la batidora. Sazonar con sal y pimienta y triturar hasta obtener un puré de textura cremosa. Reservar.

Asar el solomillo
Precalentar el horno a 200º.
En una sartén o plancha al fuego, con unas gotas de aceite, sellar y dorar ligeramente la carne por todos los lados. Retirar y dejar enfriar un poco.


