¿Cuántas veces has pensado en hacer algo especial en casa y has acabado pidiendo comida? Pues te tengo buenas noticias: un buen solomillo al horno es más fácil de lo que parece, y los resultados son espectaculares. No necesitas ser un chef profesional, solo buenos ingredientes y un poco de confianza en ti misma.
Lo bonito de esta receta es que funciona para cualquier ocasión: desde una cena entre semana hasta cuando quieres impresionar a invitados. Además, mientras se hace en el horno, tú estás libre para arreglarte, poner la mesa o simplemente tomarte un vino. Eso sí, hay algunos trucos que marcan la diferencia entre un resultado mediocre y uno de esos que recordarás.
Aquí te vamos a dar un repaso completo: desde cómo elegir la pieza perfecta en la carnicería, pasando por los pasos justos para que salga jugoso, hasta qué acompañamientos lo hacen aún más irresistible.
La receta clásica sin distracciones: el corte de carne en su expresión más pura, con todo lo que necesitas para sacarle el máximo partido.

Un plato completo en una sola bandeja: te sorprenderá lo bien que funcionan las patatas junto a la carne, haciendo que no necesites nada más en la mesa.

Ahora ya tienes las bases para convertir una cena normal en algo memorable. Lo mejor es que una vez domines estos pasos, podrás jugar con sabores y acompañamientos según te apetezca. Que disfrutes cocinando.