
Hoy os traigo una receta de solomillo de ternera al roquefort que es una auténtica delicia. La combinación de la carne tierna y jugosa con la intensidad del queso roquefort y la cremosidad de la nata hacen de este plato un éxito asegurado. Es perfecto para ocasiones especiales o para cuando quieras darte un capricho con una receta fácil y rápida. Acompañado de unas patatas doradas, este plato se convierte en una maravilla para el paladar.
Fácil
12 min
2 personas
6 € / persona
750 calorías
Si eres amante de la carne y de los sabores intensos, este solomillo de ternera con salsa roquefort te va a encantar. Es una receta sencilla que se hace en poco tiempo, pero con un resultado digno de restaurante. La salsa roquefort le aporta un toque cremoso y cómodo, mientras que las patatas fritas complementan el plato con una textura crujiente. No te pierdas este plato espectacular que dejará a todos con ganas de repetir.
Tiempo de preparación: 2 minutos
Tiempo de cocinado: 10 minutos
Tiempo total: 12 minutos
Solomillo de ternera cantidad a tu gusto
sal
pimienta negra
100 gramos de queso roquefort
200 ml de nata líquida al 18%de materia grasa
2 patatas o cantidad al gusto
aceite de oliva virgen extra
1.Preparamos la salsa Roquefort
En una sartén a fuego medio-alto (7/9), añadimos el queso roquefort y lo dejamos derretir poco a poco. Cuando esté completamente fundido, incorporamos la nata líquida y cocinamos durante 3-4 minutos, removiendo bien. Probamos de sal y, si hace falta, corregimos. Añadimos un toque de pimienta negra, quitamos y reservamos la salsa .
2.Cocinamos el solomillo de ternera
Hacer un buen solomillo es pan comido . En una sartén bien caliente con un chorrito de aceite de oliva virgen extra, doramos el solomillo al punto que más nos guste. Ojo , también lo puedes hacer a la plancha sin aceite si prefieres.
3.Freímos las patatas
Pelamos las patatas y las cortamos en rodajas de medio centímetro. Las lavamos con cariño en un cuenco con agua hasta que quede transparente, así eliminamos el exceso de almidón. Luego, las secamos bien y las freímos en abundante aceite de oliva virgen extra hasta que estén doradas y crujientes. ¡Las sacamos, ponemos sal y pimienta, y listo!
4.Montamos el plato
Colocamos el solomillo en un plato junto con las patatas fritas, napamos con la salsa roquefort bien calentita y a disfrutar familia!
Sí, esta receta también queda deliciosa con entrecot, lomo alto o incluso pechuga de pollo si prefieres una opción más económica.
Sí, si el sabor del queso es muy fuerte para ti, puedes mezclarlo con un poco de queso crema o reducir la cantidad de roquefort.
Sí, puedes usar queso azul, gorgonzola o incluso un queso manchego semicurado para una versión más suave.
Si quieres una salsa más densa, deja cocinar la nata con el queso durante unos minutos más o añade una pizca de maicena diluida en agua.
Puedes acompañarlo con puré de patatas, verduras salteadas o una ensalada fresca para equilibrar los sabores.