Para Halloween celebré una comida con unos amigos en mi casa, preparando una rica sopa de calabaza, aprovechando que es de temporada y que es un elemento fundamental en estas fiestas, tanto decorativo como alimenticio.
Me encanta la calabaza y la suelo comer tanto sopa o crema como asada, así que cualquier pretexto es bueno para prepararla. Y suelo hacerlo con las recetas del libro Todos los días... ¡Fiesta! Ingredientes para 4 personas: 1kg de calabaza 2 cebollas 2 naranjas 200 ml de nata líquida aceite vegetal sal pimienta comino La nata que he utilizado es sin lactosa, por supuesto!! Preparación: Rallamos muy fino la cáscara de las naranjas. Exprimimos el zumo de las naranjas y reservamos para la mezcla. Picamos y doramos las cebollas junto con la ralladura de las naranjas, bastante comino y un poco de sal, en una olla con un aceite vegetal a fuego medio, hasta que las cebollas estén blandas. Añadimos los trozos de calabaza, cubrimos con agua y dejamos hervir. Cuando la calabaza está tierna, apartamos del fuego y batimos hasta conseguir una crema homogénea. Si la queremos muy fina, la podemos colar. Añadimos la nata líquida y el zumo de naranja, lo mezclamos hasta conseguir la consistencia adecuada. Salpimentamos al gusto y lista. Para servir, queda muy bien si tostamos unas semillas de calabaza con aceite vegetal hasta que se doren y sazonándolas con sal. Yo suelo servirla con un chorrito de aceite vegetal y unas semillas de comino.
Queda muy bien tanto en plato hondo como en cuenco, según el gusto de cada uno.