La sopa de cebolla es un must en los menús franceses y su origen viene de la edad media que de hecho de esa época aún se conserva el poner la sopa sobre un pan, para que se den una idea de que tan antiguo es este tradicional platillo aparece en la edición más antigua del libro de cocina del siglo XIV llamado Le viandier, el cual se conserva en la biblioteca nacional de Francia, lo que si es que lo de añadirle queso rallado es algo que vino después.
Este platillo era muy humilde y se preparaba con ingredientes sencillos, pero por su forma de preparación era un platillo digno de la realeza, claro que hay diversas recetas para hacer esta sopa pero todas se basan en los mismos ingredientes principales: cebolla y mantequilla.
La verdad es que moría de hambre y la sopa se veía deliciosa, así que al salir del horno le tomé fotos súper rápido, de verdad que el queso gratinado y el panecito hacen una mezcla deliciosa que le va a gustar a cualquiera, y no crean que la sopa va a saber a cebolla, en serio no sabe a lo que uno piensa que va a saber, es una sorpresa de sabores.
Sopa de cebolla al gratin. (Soupe à l’oignon gratinée)
Rinde: 4 porciones.
Ingredientes
Procedimiento
Para servir el platillo
*Tip: En una de las sopas agregamos dos panes, uno arriba y uno abajo. Antes de servir el queso por encima de la sopa añade otro pan y ahora si espolvorea más queso rallado y queda mucho más deliciosa.
La sopa de cebolla queda riquísima y tiene un sabor que ¡No te vas a imaginar! ¡Está deliciosa! y más con el queso gratinado, de verdad que es deliciosa, espero que la preparen y les guste mucho.
-Un grande abrazo, Ana.