Últimamente amenizamos nuestros desayunos de fin de semana viendo algún capítulo del programa "Veterinario al rescate" o, si ya lo hemos visto, nos ponemos cualquier programa de cocina que tengamos grabado... Sí, pasamos tantas horas fuera de casa entre semana que nos tenemos que grabar los programas que nos gustan jeje.

Ingredientes (para 4 personas)
Preparación
Las medidas para calcular los ingredientes de esta sopa es bastante fácil: por cada kilo de verdura necesitarás el doble de caldo. En nuestro caso las cebollas y el puerro pesaron medio kilo, así que utilizamos 1 litro de caldo.
Comenzamos pelando y cortando en rodajas finas las cebollas, el puerro y los ajos. Tras un rato cortando y unas cuantas lágrimas, tendréis los ingredientes preparados ;).
En una olla a fuego medio vierte un buen chorro de aceite hasta cubrir el fondo. Una vez que el aceite ya esté caliente, añade los ajos.
Cuando los ajos comiencen a coger un color dorado, añade las cebollas y el puerro, salpimienta y remueve.
Tapa la olla y deja que se poche todo durante unos 25 minutos, hasta que todo esté completamente blando y tenga un tono dorado o transparente. No te olvides de remover de vez en cuando para que no se pegue.
Añade el caldo, remueve y deja que cueza unos 20 minutos más.
Rectifica de sal o pimienta si hiciera falta, y ya estará lista nuestra base de la sopa.
Enciende el horno con la opción de grill.
Corta un par de rebanadas de un dedo de ancho aproximadamente, ya que utilizaremos una para cada dos personas. Corta estas rebanadas por la mitad y cúbrelas con abundante queso rallado.
Coge unas hojas de hierbabuena, mézclalas con un poco de aceite de oliva y reserva. Reparte la sopa en unos cuencos aptos para el horno.
Coloca la rebanada de pan en el cuenco, sumergiendo uno de los extremos en la sopa. Ralla más queso por encima, hasta cubrir toda la superficie del cuenco, y añade unas gotas de salsa Worcestershire por la rebanada de pan. Por último, añade las hojas de hierbabuena.
Mételo en el horno entre 1 y 2 minutos, hasta que el queso se haya gratinado.
Antes de servir, vierte un chorro de aceite por encima del pan y, si quieres, un poco más de hierbabuena picada.