Las sopas son reconstituyentes y como todos los platos calientes, saciantes. Son de fácil digestión y al añadir un ingrediente como los mejillones, las sopas se enriquecen en proteínas de alto valor nutritivo, presentes en los pescados y mariscos. Esta sopa de mejillones es muy ligera de tomar como primer plato. Si queréis darle algo más de consistencia y convertirla en plato principal, añadir un poco de arroz.
Ingredientes: Un kgr de mejillones una cebolla 4 cucharadas de aceite 3 dientes de ajo 2 puerros un tomate hermoso un clavo un ramito de perejil una hoja de laurel una cucharada de harina un pellizco de pimienta azafrán un litro de caldo de pescado Preparación: Limpiar bien los mejillones y abrirlos al vapor en una cazuela con un poco de agua (es suficiente con que cubra el fondo de la cazuela).
Retirar la carne de las mejillones y reservar. Guardar alguna de las conchas para decorar el plato. El líquido de la cocción lo colamos y lo reservamos.
Cortar finamente la cebolla y la parte blanca de los puerros. Rehogarlas en el aceite junto a los ajos enteros hasta que comiencen a tomar color. Añadir los tomates pelados y cortados en trozos, sofreír unos cinco minutos.
Añadir la harina y rehogar un minutos más. Agregar un litro de caldo de pescado y el jugo de la cocción de los mejillones que tenemos reservado. Condimentar con el clavo, la hoja de laurel, la pimienta y el azafrán y el perejil picadas. Dejar hervir a fuego moderado durante 15 minutos. Incorporamos la carne de los mejillones y dejamos hervir un par de minutos más.