Hay momentos en los que abres la nevera buscando algo que calme el calor, y encuentras un melón maduro que no sabes cómo aprovechar. Pues bien, la solución está más cerca de lo que imaginas: transformarlo en una sopa fría que te sorprenderá. No es el primer plato que se nos viene a la cabeza cuando pensamos en melón, pero una vez la pruebas, te preguntas por qué no lo habías hecho antes.
Lo mejor es que estas elaboraciones son mucho más fáciles de lo que parece. No requieren técnicas complicadas ni ingredientes exóticos, solo un buen melón y la disposición de experimentar. Además, son ideales para esos días en los que cocinar al calor es lo último que te apetece: licúa, sala, sirve frío. Listo.
Aquí te proponemos un recorrido por distintas versiones: desde las más clásicas hasta combinaciones con ingredientes sorprendentes que llevan esta propuesta a otro nivel.
Un repaso por las sopas que no pueden faltar en tu repertorio culinario, incluyendo opciones frías ideales para la temporada estival.

Aprende a elegir y trabajar estas frutas de verano, con propuestas que van más allá de la tradicional macedonia.

La combinación dulce y salada en su máxima expresión: melón fresco con el toque umami del jamón crujiente.

Aquí encontrarás inspiración para variar tu menú estival sin aburrirte, con recetas refrescantes que se preparan en minutos.

La versión más pura y sencilla, donde el protagonista es el melón en su estado más fresco y aromático.

Una propuesta tropical que añade cremosidad y frescor exótico a tu mesa de verano.

Te sorprenderá lo bien que combina la suavidad del yogur con la intensidad del jamón en este primer plato.

Descubre una versión actualizada y pensada específicamente para los días más calurosos del año.

Lo bonito de estas propuestas es que todas tienen algo en común: la capacidad de convertir algo tan sencillo como una fruta en un primer plato elegante y saciante. Así que la próxima vez que veas un melón en la compra, no dudes en llevarlo a casa con esta idea en la cabeza.