Sopa de puerro: receta ligera y depurativa
Sopa de puerro fácil de preparar, perfecta para recuperarte después de comidas abundantes. Ligera, depurativa y lista en pocos pasos.
Sopa de Puerro: Receta Ligera y Depurativa

La sopa de puerro es mi comida "post-excesos" favorita y la preparo como plato único al día siguiente de haber comido más de la cuenta. Es perfecta para recuperarte después de las festividades navideñas o cualquier período de indulgencia culinaria.
Esta sopa ligera y depurativa es ideal como entrante en comidas especiales, aunque también puedes tomarla como plato principal. Si la preparas en cantidad, te durará para el día siguiente y seguirá siendo igual de nutritiva y reconfortante.
Origen y Propiedades de la Sopa de Puerro
La sopa de puerro es una versión adaptada de la porrusalda, un plato típico de la cocina vasco-navarra que significa "caldo de puerro" en vasco. He basado esta receta en el libro "Mis recetas de cocina anticáncer", escrito por la doctora Odile Fernández, médica de familia que dedica su trabajo a investigar y difundir una alimentación saludable.
Con solo introducir ciertos alimentos en tus platos cotidianos, puedes reforzar tu sistema inmunológico y mejorar tu bienestar general. El puerro destaca por sus propiedades depurativas y su bajo contenido calórico.
Ingredientes para la Sopa de Puerro (2 personas)
- 2 puerros medianos
- 1 cebolla
- 2 zanahorias
- 1 patata con piel
- Sal de algas casera (tritura 50 gr de algas deshidratadas, añade 1 cucharadita de cúrcuma, pimienta negra y 100 gr de sal marina)*
- Aceite de oliva virgen extra
- Agua filtrada
Cómo Preparar la Sopa de Puerro (20 minutos)
- Rehoga la cebolla con aceite de oliva a fuego medio sin dejar que se dore.
- Añade el puerro, la patata y la zanahoria finamente cortados. Vierte el agua, la sal de algas, el aceite, la cúrcuma y la pimienta.
- Cocina durante 20 minutos hasta que las verduras estén tiernas.
Esta receta es sencilla, nutritiva y perfecta para cualquier momento del año. Incluso en verano puedes disfrutarla una o dos veces por semana, acompañada de ensalada o verduras frescas.