¡Hola a todos! de nuevo por aquí, resulta que no quería perder la oportunidad de compartir esta sopa que he preparado hoy para comer, la cual resulta bastante económica y sencilla de hacer. La idea la he sacado de un libro de cocina que tengo en casa titulado "Sopas y cremas" donde grandes chefs dan su toque a recetas tradicionales como esta.
Cortamos el pan en cuadraditos y lo freímos en aceite muy caliente, apartamos y colocamos sobre papel absorbente para que pierda el exceso de aceite, reservamos.
Ponemos un cazo a fuego suave con la mantequilla, cuando esta se derrita añadimos la cebolla sin piel bien picada.
Cuando la cebolla empiece a tomar color incorporamos los tomates, pelados y cortado en dados pequeños, también agregamos el perejil picado, dejamos al fuego que se sofría bien.
Una vez que el sofrito esté casi listo y los tomates hayan perdido su jugo, vertemos el vino, dejamos cocer unos minutos para que se evapore el alcohol.
Por último ponemos el agua y la zanahoria rallada, dejamos cocer 30 minutos y servimos en platos hondos acompañada del pan frito.