Dentro de nada empezará, también aquí en este blog, el ataque de las recetas hipercalóricas, de los turronazos caseros y de los postres navideños. Pero como no os quiero ningún mal y me gustaría que todos juntos nos saludemos de nuevo al terminar las navidades con las arterias intactas, voy a intentar combinarlo con platos lo más ligeros posible. He echado mano, cómo no, de mi queridísimo libro de Platos Saludables para traeros una receta de una sopa minestrone que me entusiasmó. Su sabor no es para nada a sopa. Y cuidado, porque a mi la sopa me encanta. Pero será por el tomate o quizá por las hiervas aromáticas, pero más que una sopa a mi me parecía estar comiendo pizza a cucharadas. Además llena muchísimo, ya que lleva el caldo, la pasta y verduras a montones. Si hacemos un plato generoso podría ser una comida de plato único. Sopa minestrone Para 2 raciones:
1 cda. de aceite de oliva
1/2 cebolla picada
50 grs. de zanahoria cortada en dados pequeños
1 rama de apio en rodajas no muy gruesas
3 ramas de perejil
3 ramas de tomillo
1 hoja de laurel
200 grs. de tomate en lata troceado
1 vaso de agua
2 puñados de pasta para sopa (fideos, estrellitas…)
500 ml de caldo de verduras
80 grs. de col
sal y pimienta al gusto
Rehogamos en una olla con el aceite de oliva la cebolla, la zanahoria y el apio durante 5 minutos a fuego lento, removiendo para que no se pegue.
Echamos las hiervas aromáticas, el tomate y añadimos el vaso de agua.
Incorporamos el caldo y la pasta, y lo llevamos a ebullición. Bajamos el fuego casi al mínimo y lo dejamos 12-15 minutos, hasta que la pasta esté casi cocida y las verduras tiernas
Cortamos la col en juliana y la echamos a la olla. Añadimos pimienta y sal al gusto y lo cocemos durante unos 5 minutos más. Retiramos las hiervas aromáticas y la sopa está lista para servir