A ver... no me he vuelto loca ni se me ha ido el teclado al escribirlo. Hoy toca en el apartado "sábado de receta"... cocina japonesa!!
Supongo que no soy la única que de vez en cuando le gusta comprar cosas raras para experimentar en la cocina ¿verdad? pues mi marido es igual a mí en ese aspecto y, como estuvo trabajando en una empresa de alimentos naturales, trajo un día el mugi miso, aparte de otros alimentos bio super ricos. Hasta ahora, solo lo estaba usando en los potitos de verdura y pollo que le hago a mi hijo (echando una cucharadita a la olla donde hervía todo para aportarle un sabor diferente), pero ayer por fin tuve un ratito para no hacer pasta con tomate y comer algo igual de sencillo pero diferente y con un sabor suave.
Antes de nada voy a explicarte un poco estos ingredientes:
- El MISO en japonés significa "fuente de sabor" y es una pasta aromatizante fermentada, hecha con semilla de soja, cereales y sal. Dependiendo del cereal que se le mezcle, obtendremos diferentes tipos de miso, como por ejemplo el "Kome miso" (hecho con soja y arroz blanco), "Genmai miso" (hecho con soja y arroz integral) o el "Mugi miso" (hecho con soja y cebada) que es el que yo he utilizado para esta receta.
Esta mezcla es ancestral, eran alimentos curativos en China o Japon, está cargada de beneficios para nuestro organismo y se utiliza mucho en las dietas macrobióticas, muy de moda últimamente.
Viene en un bote y se suele utilizar para aromatizar sopas. Basta con calentar un litro de agua y, tras hervir y retirar el cazo del fuego, echarle una cucharada de pasta miso y disolver para tener un caldito rico que nos recuerde a los sabores orientales. Si además haces un sofritito de verduras tipo calabacín, zanahoria, cebolla, apio, puerro, setas, o lo que se te ocurra, sale una sopa de verduritas reconfortante y super sabrosa.
- El UDON es un fideo o tallarín grueso japones, hechos con harina (los mios de trigo integral y arroz).