

El sorbete es una forma ideal de tomar fruta a la vez que nos refrescamos. Es una bebida helada, con gran cantidad de agua y vitaminas.
En esta ocasión lo he preparado de sandía, para el reto, Color y Sabor de temporada, ya que Pilar, de Postres Originales nos ha dado a elegir entre sandía y lechuga....y como podéis ver, me he quedado con la fruta.

Para combatir los calores de este verano, nada mejor que tomar bebidas frescas o helados, y mucho mejor si los preparamos nosotros con frutas frescas. Los sorbetes, los batidos....son ideales para beber en la merienda, a media mañana, y a cualquier hora.
La sandía pertenece a la misma familia del melón, es una de las de mayor tamaño que se conocen, pudiendo llegar a pesar hasta 20 kilos. Tiene forma redondeada y cáscara gruesa en tono verde oscuro, su pulpa es de un intenso color rojo, jugosa y con semillas negras y aplastadas incrustadas dentro de su carne. Aunque ahora, han surgido variedades de sandía que no tienen pepitas y ni la cáscara toda verde, están muy buenas....pero para mí, las de antes eran mejores, más sabrosas!!!
La sandía es casi toda agua, y tiene un contenido de azúcar no muy alto, por lo que es verdaderamente refrescante en los meses de verano, que es cuando se encuentra en los mercados.







