Cuando desde Pasta Barilla me enviaron un estupendo lote de sus productos, ya me puse a buscar recetas como una loca para preparar sus deliciosas pastas de una manera diferente y sabrosa. Buscando, llegué a esta receta que me parece una idea genial para los que no somos demasiado amantes de las verduras (yo misma...) y que no las comemos con la frecuencia que deberíamos. Queda un plato sabroso, sano y equilibrado con el que darnos un homenaje.
Ingredientes:
Preparación:
Empezamos cortando los calabacines a dados y rayando la cebolla.Y descongelamos las gambas.
En una sartén, ponemos aceite a calentar y cuando la tengamos en su punto, pochamos la cebolla. Cuando veamos que empieza a transparentar, añadimos los daditos de calabacín. Pasamos unos minutos, añadimos el vaso de vino blanco y dejamos que reduzca.
Mientras, ponemos la pasta a hervir siguiendo las instrucciones del fabricante.
Pasados unos minutos, que veamos que el calabacín está cocinado, añadimos la salsa. He optado por poner poca, unas 3 cucharadas para que resaltasen todos los sabores y no solo el de la salsa.
Añadimos las gambas a la salsa y cocinamos unos minutos, no necesitan mucha cocción.
Cuando la pasta esté lista, la escurrimos y emplatamos poniendo una base de nuestra estupenda pasta y encima, generosa, la salsa con el calabacín y las gambas.

