Hoy te propongo un plato clásico pero distinto. A la hora de servir, cambia los canapés más vistos que la Tana por algo nuevo, divertido, fácil, finger-food del bueno para sorprender al comensal de turno. Hoy le damos un toque asiático a unas albóndigas de pollo y catapultamos los sabores con una salsa de mermelada de albaricoque y un punto picante. Ahí es nada...
El "Ssäm" es un plato coreano, callejero, que usa una hoja de verdura (lechuga en nuestro caso) como base para rellenarlo con cerdo, pollo, ternera... Generalmente la carne va al vapor, pero nosotros la hacemos al horno, que hace frío y se agradece.
Así que nada, hitchcookian@s, nos ponemos al lío. Receta agradecida y vistosa donde las haya. En vuestras manos lo dejo, que sé que repetiréis... ¡Mandiles arriba! 

Para la mermelada picante
250 g de mermelada de albaricoque Helios
1 cucharada de chili flakes (guindilla seca)
1 cucharada de Salsa de Soja
1 cucharadita de jengibre (seco o fresco)
Para servir
En un bol amplio echamos todos los ingredientes de la mezcla y removemos bien para que se integren los sabores y sobre todo las texturas. NOTA: Las manos BIEN LIMPIAS o en su defecto guantes. Mejor omitir una cuchara y demás artilugios para remover, siente la comida...
Vamos dando forma a la carne. Deberían salir unas 18-20, pero claro, depende de tu gusto y del tamaño que quieras otorgar a las albóndigas. Eso sí, del mismo grosor todas para que la cocción sea siempre uniforme.
Colocamos papel de horno en una bandeja y lo engrasamos ligeramente. Ponemos nuestras albóndigas y horneamos 10 minutos por un lado. Luego les damos la vuelta y terminamos con otros 10 minutos de horno. NOTA: Siempre al loro de ellas, no os vayáis de vermús...