Es una adaptación de una receta que aprendí en Inglaterra y me gusta por su sencillez. Es un plato perfecto para tomar como una entrada o para utilizar como acompañamiento. La pasta con verduras es siempre una combinación exitosa.
No me canso de los platos de pasta en mi dieta. Sin abusar, claro, pero es un producto que, consumido en su medida, resulta imprescindible para nuestra dieta, por su gran aporte nutricional. Pero es que si la mezclamos con verduras, los beneficios se duplican.
Las pastas nos proveen de hidratos de carbono y, por tanto, energía para nuestro organismo.
Uno de los aspectos fundamentales al preparar un buen plato de pasta es su cocción. Si se tienen en cuenta unas sencillas normas, se conseguirá un resultado espectacular al hacer pasta. En primer lugar, se debe tener planificado qué tipo de acompañamiento se utilizará con la pasta (salteado, salsa, etc.) para tenerlo preparado de antemano y servir el plato al instante. La pasta, en cambio, tarda tan solo 10 minutos en cocerse (o menos), por lo que no merece la pena tenerla hecha de antemano, ya que quedará recocida y sin ese toque tan especial que tiene recién salida del agua hirviendo.
Podemos añadir a esta receta de tallarines con judías verdes, setas de cardo, champiñones, espárragos o la verdura que deseamos. Incluso gambas, cerdo, pollo o ternera si los queremos para plato principal y/o único. En este caso aumentad la cantidad de tallarines por persona.
Otra opción sería utilizar tallarines integrales, aumentando así la cantidad de fibra del plato. Si en su etiqueta especifica que son sin gluten, tendríamos un plato apto para personas celíacas. 
El wok, a medio camino entre una sartén y una olla, tiene una forma cóncava que hace que el fondo se conserve caliente mientras que los bordes se mantienen fríos cuando estamos cocinando. Eso hace que sea muy fácil remover y saltear todos los ingredientes.
El wok es tan versátil que sirve para freír, hervir, cocinar al vapor o hacer guisos, aunque los salteados son su especialidad: alimentos en trocitos pequeños, poco aceite, fuego vivo y remover. Esta puede que sea la gran diferencia con las sartenes tradicionales.
Hay pocos estudios serios sobre la diferencia de los efectos del uso del wok o la sartén en la salud. Ambos utensilios son igual de sanos para cocinar un salteado. Porque de lo que realmente depende la salubridad de un alimento es de la técnica culinaria.
El problema es que el wok es difícil de manejar porque normalmente pesa mucho y, además, ocupa mucho espacio en la despensa y a veces decidimos no comprarlo. Si este es el caso, os podéis apañar bien para preparar esta receta sin wok. Si lo tenéis utilizadlo por supuesto.
Si vais a utilizar el wok en lugar de una sartén convencional, el aceite que useis debe ser suave, de semilla o de girasol. El aceite de oliva o un virgen extra no funciona bien porque tienen demasiado sabor. El wok funciona bien con poco aceite bien calienteporque el tiempo de cocción de los alimentos es muy rápido, pero has de poner el suficiente porque si estás salteando con poco, el resultado te puede quedar más hervido que doradito.
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