
La pasta, como el arroz, admite multitud de guarniciones: Carne, pescado, verduras, marisco… En este caso unos mejillones con un leve toque picante.
Limpiamos de barbas y suciedad los mejillones, los pasamos a una cazuela amplia con el vino blanco y la hoja de laurel, llevamos al fuego, tapamos y esperamos a que se abran. Retiramos las valvas, dejamos solamente la carne de los mejillones y reservamos. Colamos el caldo de cocción y reservamos.
Troceamos la panceta en daditos y la cebolleta finamente, reservamos.
En otra cazuela baja y amplia vertemos un chorrito de aceite de oliva, echamos la cebolleta, rehogamos hasta que ablande. Añadimos la panceta, removemos.


Agregamos la guindilla y la salsa de tomate, seguimos mezclando e incorporamos la mitad del caldo de cocer los mejillones. Sazonamos teniendo en cuenta que el caldo de cocción es salado. Dejamos reducir unos 5 minutos y añadimos los mejillones.


En otra cazuela grande vertemos el resto del caldo de cocción de los mejillones y añadimos más agua para cocer los tallarines. Llevamos al fuego y cuando comience a hervir añadimos la pasta, dejamos cocer siguiendo siempre las instrucciones del fabricante. Una vez cocida, escurrimos y echamos en la cazuela de la salsa. Removemos que se mezcle todo bien, espolvoreamos con perejil picado y servimos.
¡Vaya delicia de plato!
Consejo: La salsa con los mejillones la podemos hacer con antelación, cociendo la pasta para el día de su consumo.
Síguenos en Facebook: facebook.com/masqpostres
En Instagram: instagram.com/_masqpostres
Mándanos tus recetas, opiniones, sugerencias… a nuestro correo: hola@masqpostres.es
Y si quieres recibir al instante nuestras nuevas recetas, suscríbete pinchando en Suscribir, en la parte superior derecha de nuestro blog o en la inferior si lo haces desde el móvil.