
En una olla hervimos la pasta según las instrucciones del envase. Una vez al dente, guardamos una taza del agua de cocción, escurrimos y reservamos.
Cortamos la pechuga en 2 mitades, salpimentamos y espolvoreamos con un poco de queso parmesano rallado y avena molida por ambas caras.
Cocinamos las pechugas en una sartén con un poco de aceite, o bien al horno según prefiramos.
Para el aderezo de la pasta rallaremos la piel de un limón bien limpia y sin llegar a la zona blanca.
En la misma olla dónde hemos hervido la pasta volvemos a poner la pasta, con el fuego apagado, y agregamos unos 60gr de queso parmesano rallado, la ralladura de un limón y mezclamos bien. Agregamos media taza de agua de cocción para que se funda el queso y quede cremoso.
Si vemos que falta un poco de cremosidad se le puede añadir más agua y/o un poco más de queso.
Para finalizar añadimos un poco de orégano y pimienta recién molida al gusto.
En un plato ponemos la pasta y el pollo cortado por encima y a disfrutar.
Espero que os guste y hasta la próxima!