¡Buenas! Esta es mi primera receta desde que dejamos el grupo de Desafío en la cocina. Me hubiera gustado publicar antes, más vale tarde que nunca! Lo peor es que la tarta está hecha desde hace un mes pero, por una cosa o por otra, no la había publicado. Es tradición que (casi) cada año mi hermano le haga una tarta a su novia por su cumple y al final, acaba siendo regalo de los dos. Ya hecho hecho casi de todo, tarta de decoración de fondant, de kitkat, oreo, un par de drip cakes..pero esta en concreto no, asi que decidimos ponernos a ello. La presentación por fuera no es muy bonita ya que íbamos con poco tiempo. Si queréis que quede mejor deberíais hacer un poco más de crema de queso de la que sale en la receta, dar la primera capa, meterla en la nevera hasta que se enfríe y dar una segunda capa que tape por completo el bizcocho de manera que por fuera quede totalmente blanca. La presentación no es de lo mejor que he hecho pero está muy buena. El bizcocho queda super esponjoso y no necesita almíbar. Las tartas arcoiris suelen llevar relleno o cobertura de nata, pero a mi me gusta bastante más la crema de queso, y no me arrepiento del cambio. En principio la tarta iba a ser de cinco pisos, pero al final me salió masa para 6 y pusimos el bizcocho sin teñir como si fuera el amarillo, pero para que quede más bonita, merece la pena teñirlo.
Para teñir recomiendo colorante alimentario en gel o pata, nada de tinte líquido. Se obtienen colores mucho más intensos y no alteran la textura del bizcocho

4 huevos L
350gde azúcar
120ml de leche
380mlde aceite de oliva suave o de girasol (es el que suelo usar)
210g de harina
15g de levadura química
Una cucharada de esencia de vainilla
Una pizca de sal
150gde mantequilla a temperatura ambiente
300g de azúcar glass
200g de queso de untar frío
Yo he usado mi amasadora K-mix, pero se pueden usar unas varillas eléctricas. Batir los huevos y el azúcar a velocidad media hasta que la mezcla empiece a blanquear y aumente el tamaño. En este punto, cuanto más batamos y más aire entre a la mezcla, mas esponjoso quedará el bizcocho. Bajar la velocidad e incorporar la leche con la vainilla. Incorporar el aceite y seguir batiendo hasta que quede una mezcla homogénea.
Tamizar la harina y juntar con la levadura y la sal. Incorporar poco a poco y a velocidad baja. Seguir batiendo lo justo para que se mezclen bien todos los ingredientes. Aquí es importante batir lo justo y a velocidad baja-media.
Pesamos la masa y la repartimos en 6 boles. Teñimos cada bol con un color: rojo, naranja, amarillo, verde, azul y morado. Los colorantes en gel o pasta tiñen mucho, por lo que no es necesario usar mucha cantidad.
Ahora toca hornear. En mi caso tengo tres moldes de 15 cm, por lo que sólo he necesitado hacer dos tanda. Si sólo tenéis un molde...os recomiendo comprar varios :D



Ahora vamos con el montaje. Será más fácil si tenéis un plato giratorio, aunque no es estrictamente necesario. Ponemos un poco de crema de queso en el cartón que utilizaremos como base para que el biscocho se quede un poco pegado y no se mueva. Colocamos el primer bizcocho, en este caso el de color amarillo. A continuación extendemos una buena ración de crema de queso por todo el bizcocho. Es fácil que la espátula se llene de migas, así que para no manchar la crema que hay en el bol yo uso dos espátulas, una para poner la crema en la trata y otra para extenderla. Colocamos el siguiente bizcocho, capa de crema de queso, así hasta acabar con todos los bizcochos. Ahora toca forrar los laterales. extendemos la crema y alisamos con la espátula.