El otro día encontré unas peras Conferencia estupendas para hacer repostería, ya que estaban jugosas, sabrosas y bien grandes. Lo que se me vino primero a la cabeza es preparar una tarta Bourdaloue con ellas. Esta receta (junto con unas cuantas recetas más con peras) no puede faltar en mi mesa ningún año por esta época y durante casi todo el otoño. La verdad no sé porque no os he traído esta tarta hasta ahora, con lo rica que está y lo fácil que se prepara.
La tarta Bourdaloue es un clásico de la cocina francesa. Fue inventada por un pastelero llamado Lesserteur, a finales del siglo XIX, en una pastelería situada en la calle Bourdaloue - París. Como podéis imaginar toma el nombre de la calle donde estaba situada la pastelería donde se inventó.
Se compone de una base de masa quebrada, relleno de almendras y peras previamente cocidas en almíbar aromatizado. La combinación de ingredientes es realmente deliciosa. Se puede comer templada o fría. Si la tomamos templada en el mismo día la tarta está más crujiente, casi hojaldrada.
Para esta tarta yo tengo mi forma de trabajar y de presentar la masa en el molde, que hace que la preparación sea todavía más fácil y rápida si cabe. Veréis, en vez de preparar, enfriar y estirar la masa, lo que hago es prepararla y disponerla en el molde con la ayuda de una cuchara o con las manos, mientras está recién elaborada (la masa en ese momento está demasiado blanda para poder trabajarla con rodillo). Cubro bien con la masa todo el molde, lo tapo con papel film de cocina y la enfrío en la nevera durante un par de horas. Luego solo termino de verter el relleno y las peras y horneo la tarta. Es una forma fácil y muy resultona de trabajar la masa, además como podéis ver en las fotos queda estupenda, de un aspecto precioso.
Las peras, hay quien las pone crudas, sin previamente pasarlas por almíbar, pero sinceramente no os lo recomiendo, queda mucho mejor la tarta de sabor si se cocinan un poco las peras previamente. Para aromatizar el almíbar y así aportarle aroma a las peras, suelo usar canela, pero se puede emplear y una rama de vainilla en vez de canela si se desea, por si no os gusta el aroma de la canela.
Para aromatizar el relleno de almendras añado extracto de almendras y con esto realzo más el sabor de las almendras. Se puede añadir ron o algún licor, pero yo prefiero extracto de almendras, creo que el extracto le aporta muchísimo más aroma. Y para rematar la cubro con almendras fileteadas, que le aportan un toque crujiente y un aspecto muy apetecible a la tarta.
La tarta se puede servir con una bola de helado de vainilla o con alguna crema de vainilla. A mi me gusta tomarla tal cual, para mi gusto por si sola está deliciosa.
Espero que os guste, es una tarta rustica, ideal para un domingo en familia e incluso para un cumpleaños !!!
Utensilios necesarios:
Tamiz, rodillo, papel de horno, báscula de alimentos, jarra mediadora y molde tartaleta de 25 cm de diámetro y 3,5 cm de alto.
Espero que os guste y que os animéis a prepararla !!!!