Tarta Brooklyn Blackout Cake, pasión por el chocolate
BROOKLYN BLACKOOUT CAKE, A PASSION FOR CHOCOLATE (Scroll down for the English recipe)
Me apasiona encontrar una historia detrás de una receta y la que os traigo hoy es fabulosa...
Resulta que en uno de estos retos que yo hago, me encontré con Tux del blogBrooklyn Homemaker. Tiene un blog precioso y sus recetas son maravillosas. Cuando tuve que preparar una tarta para celebrar el Día del padre, y como en casa el chocolate nunca falla, me acordé de esta tarta, el Brooklyn Blackout, que era tooooodo choooocooooolaaaateeeee...
Me puse a buscar en Pinterest y vi que Tux tenía esta tarta en su blog, cosa que no era de extrañar llamándose como se llama, claro, jeje. La vi..., me encantó... y probé a hacerla. ¡¡Ainnnnsss!! ¡¡Qué cosa mássss ricaaaaa!!
Pero, aparte de eso, Tux tenía también una historia preciosa sobre esta tarta que os voy a resumir. Espero que os guste.
Durante la Segunda Guerra Mundial, el chocolate estaba reservado al ejército. En Brooklyn, había una gran fábrica de chocolate (Rockwood) que servía al ejercito justo al lado de los astilleros de Brooklyn. Los barcos aprovechaban la noche para salir, pero como Nueva York tiene tantas luces, siempre se veía su silueta. Después de unos cuantos hundimientos por parte del ejército enemigo, los habitantes de Brooklyn decidieron pasar a la acción y apagaron todas las luces de la ciudad. Los coches conducían sin luces, las ventanas se tapaban, no había farolas,... Desde junio de 1942 hasta el final de la guerra, Brooklyn estuvo en las sombras, por eso se le llama "blackout" que significa apagón. Fue, durante este apagón, que una pastelería, Ebingers Bakery, también cercana a los astilleros, le puso nombre a su pastel más querido, como homenaje a la ciudad: Brooklyn Blackout Cake. Tanto si fue por el color del bizcocho, como por la proximidad a los astilleros donde los trabajadores olían todo el día el chocolate que no podían comer, el pastel fue todo un éxito. Pero el consumismo, las dietas y demás, hicieron que este pastel decayera y ya es difícil encontrarlo en pastelerías.
La versión de Tux de este pastel me ha parecido genial y, aunque he cambiado algunas cosas, estoy muy, muy satisfecha con el resultado.
Es una tarta compleja, en el sentido de que lleva tres tipos diferentes de preparaciones.
...Pero nadie dijo que lo bueno era fácil.............................
Lo mejor es hacerlo en dos tiempos: preparar el bizcocho en un día y al día siguiente, hacer los rellenos y terminar. Creo que es lo mejor para que no resulte pesada.
Bueno, vamos al lío que hay mucho que contar. Es una tarta para 3 moldes de 20-22 cms. de diámetro. Sale bastante grande como para dar de comer a 20 personas.
TARTA BROOKLYN BLACKOUT
Ingredientes:
Para el bizcocho: 85 gr. de cacao en polvo extra negro Barry 85 gr. de cacao en polvo Valor 335 gr. de agua hirviendo 455 gr. de harina 1 1/4 cucharadita de sal 1 cucharadita de levadura química (polvos de hornear) 1 cucharadita de bicarbonato sódico 400 ml. de aceite vegetal (preferiblemente de girasol o uno muy suave que no aporte sabor) 200 gr. de azúcar 250 gr. de azúcar rubia (o en su defecto morena) 5 huevos M 4 cucharaditas de extracto de vainilla 225 ml. de buttermilk (o en su defecto 225 ml. de leche + 3 cucharaditas de zumo de limón)
Para el relleno:
100 gr. de azúcar 20 gr. de maizena (aunque creo que habría que aumentar la cantidad porque me quedó demasiado líquida. Yo pondría 30 gr.) 1/4 cucharadita de sal 2 cucharaditas de café en polvo (yo usé Nescafé)* 350 gr. leche entera 85 gr. de chocolate negro 1 cucharadita de extracto de vainilla
*El que no quiera puede quitarlo pero luego en la mezcla casi no se aprecia el sabor, en cambio, se nota la intensidad que le da al chocolate.
Para la cobertura:
340 gr. de nata (crema de leche o crema de batir) para montar +35.1% M.G. 50 gr. de azúcar 1/4 cucharadita de sal 340 gr. de chocolate negro 2 cucharaditas de extracto de vainilla
Preparación:
Del bizcocho:
Calentar el horno a 175°C.
En un bol, mezclamos los dos tipos de cacao.
Calentamos el agua hasta que hierva. Entonces, mezclamos con el cacao. Batimos bien hasta que tengamos una crema suave y sin grumos. Reservamos.
Tamizamos la harina con la levadura, el bicarbonato y la sal. Reservamos.
En un bol grande, mezclamos los azúcares con el aceite.
Vamos echando de uno en uno los huevos, mezclando bien antes de añadir el siguiente.
Añadimos la vainilla y mezclamos.
Añadimos la mezcla de cacao y mezclamos bien.
Añadimos 1/3 de la harina y batimos. Añadimos la mitad de la buttermilk y seguimos batiendo. Vamos alternando hasta terminar con la harina.
Repartimos la masa, pesándola, en tres moldes diferentes bien engrasados y cubiertos con papel de horno.
Metemos al horno durante unos 40-45 minutos o hasta que pinchemos con un palillo y éste salga limpio.
Sacamos y ponemos sobre una rejilla a enfriar durante unos 15 minutos manteniéndolos en el molde.
Luego, desmoldamos y dejamos que se enfríen totalmente.
Si vamos a guardarlos hasta el día siguiente, los envolveremos en papel de plástico completamente y los guardaremos en el frigorífico si hace calor fuera. Del relleno:
En un cazo, mezclamos la leche, el azúcar, la maizena, la sal y el café. Removemos y ponemos a calentar a fuego medio hasta que empiece a espesar y haga burbujitas.
Bajamos el fuego y dejamos cocinar 2 minutos sin dejar de remover. Apartamos del fuego.
Añadimos el chocolate en trocitos y removemos hasta que se haya derretido por completo.
Añadimos la vainilla, volvemos a remover y dejamos que se enfríe un poco.
Metemos en el frigorífico, cubierta con papel de plástico (tocando la superficie, ojo) durante unas dos horas para que solidifique un poco.
De la cobertura:
En un cazo, calentamos la nata (crema de leche), el azúcar y la sal hasta que hierva.
En un bol, ponemos el chocolate en trocitos.
Cuando la nata esté hirviendo, apartamos del fuego y se la echamos al chocolate, esperamos 3 minutos y comenzamos a remover hasta que se haya derretido por completo.
Añadimos la vainilla, volvemos a remover y dejamos que se enfríe hasta que tenga una consistencia como de Nutella.
Montaje:
Primero igualaremos los bizcochos con ayuda de un buen cuchillo de sierra. (No os comáis lo que sobre que lo vamos a utilizar para cubrir el pastel).
Ponemos la primera capa en nuestro soporte de tartas, bien cubierto con papel de horno, para que no se nos ensucie demasiado.
Rellenamos con la mitad del relleno. Alisamos bien y cubrimos con la segunda capa.
Echamos el resto del relleno y cubrimos con la tercera capa de bizcocho.
Cubrimos toda la tarta con la cobertura que hemos hecho de chocolate.
Con un rallador, rallamos los recortes de bizcochos que nos han sobrado y cubrimos toda la tarta con ellos.
Lista para tomar o para dejar enfriar un poquito más, según lo que podáis aguantar.
¡¡A disfrutar!!
¿Veis este trocito de la foto de abajo? Todo, todo, todo enterito me lo comí yo.... ¡¡Ummm!! ¡¡Qué maravilla!! De verdad que si os gusta el chocolate, esta tarta os va a encantar.
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